5. Honra y ayuda a tus padres

5. HONRA Y AYUDA A TUS PADRES

Desde el punto de vista de un hijo, los padres son a veces difíciles de entender.

Hay diferencias entre generaciones. Pero esto en realidad no es una barrera. Cuando se es débil, es una tentación refugiarse en subterfugios y mentiras: y esto es lo que crea el muro.

Los hijos pueden reconciliar sus diferencias con sus padres. Antes de que empiecen los gritos, se puede al menos, tratar de hablar con calma. Si el hijo es franco y honesto, es inevitable que su petición llegue. Con frecuencia es posible lograr un arreglo que ambas partes comprenden y con el que puedan estar de acuerdo. No siempre es fácil llevarse bien con los demás, pero deberíamos intentarlo.

Uno no puede descartar el hecho de que los padres casi siempre actúan a partir de un deseo muy grande de hacer lo que ellos creen que es mejor para un hijo.

Los hijos están en deuda con sus padres por haberlos criado; si así lo hicieron. Aunque algunos padres son tremendamente independientes y no aceptarían nada a cambio por esa obligación, es un hecho que a menudo llega el momento en que corresponde a la generación más joven cuidar de sus padres.

A pesar de todo, uno debe recordar que son los únicos padres que tiene. Y por ser sus padres y sin importar qué haya sucedido, debe honrarlos y ayudarlos.

El camino a la felicidad incluye
tener buenas relaciones con nuestros padres
o con aquellos que nos criaron.


  1. honrar: mostrar respeto; tratar con deferencia y cortesía.
  2. arreglo: una conciliación de diferencias en la cual cada parte cede en algún punto mientras retiene otros, alcanzando de esta manera un mutuo acuerdo.